Retiro, Madrid — Atención presencial y online
Evaluación psicológica educativa
El punto de partida cuando algo no termina de encajar y todavía no sabéis muy bien qué es
Colegiada M-43597 Profesora universitaria (UNIR) Doctoranda en Psicología (UCM)
No hace falta tener claro qué le está pasando a tu hijo o hija para pedir una evaluación. De hecho, ese es precisamente el sentido de este servicio: entender qué está ocurriendo, con calma y sin prisas, antes de ponerle nombre a nada.
Es un servicio independiente — no necesitáis haber pasado antes por ningún otro proceso, ni tener ya una sospecha concreta. Simplemente algo no termina de encajar, y buscáis claridad.
Cómo es el proceso
Empezamos con una entrevista inicial, en la que hablamos de las demandas, las dificultades y las sospechas que tenéis como familia — es el punto de partida para saber qué necesita evaluarse en cada caso concreto.
A partir de ahí, la evaluación se desarrolla en dos o tres sesiones, repartidas para evitar que el niño o adolescente llegue fatigado y pueda rendir con su capacidad óptima en las pruebas.
El proceso termina siempre con una reunión de devolución de resultados, donde os explico con claridad qué hemos encontrado y qué significa. Si además queréis un informe por escrito, es posible solicitarlo como servicio adicional.
Pruebas adaptadas a cada caso
Utilizo pruebas estandarizadas y validadas científicamente para evaluar las áreas que sean necesarias en cada caso: capacidad cognitiva, atención, funciones ejecutivas, lenguaje o lectoescritura, entre otras.
No existe una batería fija que se aplique igual a todas las familias: lo que se evalúa depende de lo que cada niño o adolescente necesita, no al revés.
Qué pasa después
Si durante la evaluación se identifica una dificultad específica, podemos diseñar juntas una intervención adaptada a sus necesidades.